Clínica Ulcemed

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Mi hijo con Perthes, ¿qué va a pasar ahora?

Fases Perthes

La enfermedad de Perthes se divide en cuatro fases radiológicas. El 80% evoluciona de favorablemente con un tratamiento adecuado y diagnóstico precoces.

 

La evolución de la Enfermedad de Perthes puede durar años, no hay un tiempo concreto de resolución, y no siempre obtenemos un buen pronóstico.

El gran problema de la Enfermedad de Legg-Calvé.Perthes es que no existe una prueba que nos permita diagnosticarla de forma precoz.

La confirmación diagnóstica viene dada por la interpretación radiológica. Es necesario hacer una placa radiográfica en posición de Lauenstein o posición de rana.

En esta imagen radiográfica se podrán valorar la cabeza y la epífisis del fémur, el acetábulo de la cadera y la posición en que se encuentra.

La enfermedad de Perthes se divide en cuatro fases diferenciadas en cuanto a signos radiológicos se refiere:

 

  1. Fase inicial o fase de necrosis: La sangre deja de llegar al hueso, produciéndose la necrosis ósea. En este momento, la cabeza del fémur es más sensible a las fuerzas que se ejercen sobre ella.

Se observa aumento del espacio articular y fractura subcondral.

  1. Fase de fragmentación: Junto con la fase inicial suele durar entre 6 meses y un año, antes de comenzar la nueva invasión de capilares sanguíneos.

Durante esta fase se produce la reabsorción del hueso necrótico y se observan islotes densos de hueso y en los laterales osteolisis, dando una imagen atigrada.

  1. Fase de reosificación: Comienza la recuperación, se produce una invasión de vasos sanguíneos en la epífisis, se reabsorben los islotes y comienza a formarse un tejido rarefacto.

Este proceso puede durar años, la literatura habla de entre 2 y 4 años.

  1. Fase final, fase de curación o fase de deformidad residual: No siempre se llega a la curación total. La cabeza femoral debe adquirir la forma redondeada que acople al acetábulo de la cadera para realizar su función sin problemas ni futuras secuelas.

Se debe tener en cuenta que el hueso neoformado es más débil.

Esta fase dura desde el final de la fase anterior y hasta la completa maduración ósea.

 

El 80% de los pacientes evolucionan de forma favorable, sin embargo, una mala evolución puede degenerar en artrosis de cadera del adulto, y en la necesidad de una prótesis a largo plazo.

 

La Cámara Hiperbárica ayuda durante el tratamiento a mejorar el aporte de oxígeno en la zona lesionada acortando los tiempos de recuperación y haciendo que esta sea eficaz.

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