Clínica Ulcemed

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Cámara hiperbárica ayuda a recuperar las funciones cerebrales de una niña ahogada.

Una cámara hiperbárica ayuda a recuperar

las funciones cerebrales de una niña ahogada.

Se llama Eden Carlson. Es un encantadora niña de dos años que vive en Fayetteville, Arkansas, USA. Nada la diferencia de otras niñas de su edad salvo por el hecho de que en febrero de 2016 estuvo muerta durante dos horas y luego regresó a la vida. Este sorprendente suceso fue posible gracias al esfuerzo de los médicos que la atendieron y al tratamiento con cámara hiperbárica.

Todo comenzó cuando Eden se escapó de casa aprovechando que su madre se estaba duchando y se precipitó en las gélidas aguas de la piscina familiar. Su madre la descubrió flotando boca abajo cuando ya habían transcurrido 15 minutos desde su desaparición.

Cuando ingresó en el Centro Médico Regional de su ciudad lo hizo sin pulso,, con las pupilas fijas y dilatadas y una temperatura corporal de 28,9º C. En las Escala de Coma de Glasgow su estado correspondía a un 3, lo que equivale a la muerte. Sin embargo, los médicos se empeñaron en salvarla y tras 2 horas de lucha y 17 inyecciones de epinefrina, el corazón de Eden volvió a ponerse en marcha. Tras 35 días en el Hospital, regresó a su casa en estado semivegetativo. Su cerebro había perdido muchas sustancia blanca y gris y apenas respondía a los estímulos exteriores. Con toda probabilidad, Eden necesitaría de cuidados y asistencia durante el resto de su vida.

Pero sus padres no se rindieron. Habían oído hablar de los maravillosos resultados de la medicina hiperbárica y se pusieron en contacto con el doctor Harch, de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Luisiana, uno de los mayores expertos mundiales en esta especialidad médica.

El doctor Harch prescribió terapia normobárica (a presión ambiental) de oxígeno puro dos veces al día durante 45 minutos. Habían pasado 55 días desde el fatal accidente, pero los efectos de la oxigenoterapia fueron espectaculares. A las 2 horas de tratamiento la niña estaba más despierta, y conforme fueron pasando los días sus mejoras fueron evidentes: comenzó a reír, a mover brazos y piernas, agarrar objetos, a hablar poco a poco.

 

 

Posteriormente,  la pequeña inicio un programa dirigido por el doctor Harch consistente en 40 sesiones de 45 minutos en la cámara hiperbárica. Los niveles de recuperación fueron sencillamente impresionantes. Sus funciones motoras y cognitivas volvieron a ser normales y los escáneres cerebrales mostraron “una casi completa reversión de la atrofia cortical y de sustancia blanca”. Según el doctor Harch, la recuperación de la niña es un caso “no descrito con ninguna otra terapia”.

 

 

Ojalá nunca tengamos que enfrentarnos a una situación tan dramática como la de la pequeña Eden, pero sí nos gustaría recordar que en Ulcemed disponemos de la cámara que habitualmente emplea el doctor Harch, la Perry Baromedical Sigma 36, certificada por algunas de las principales instituciones médicas de Europa, Australia y Estados Unidos y, sin duda, la más moderna que existe actualmente. La medicina hiperbárica ha demostrado su eficacia en numerosos casos. Un mayor flujo de oxígeno facilita la cicatrización celular y activa la regeneración de los tejidos afectados por traumas e infecciones. La medina hiperbárica está indicada para problemas como pie diabético, gangrena gaseosa, quemaduras, úlceras, lesiones deportivas, intoxicación por monóxido de carbono, recuperación postoperatoria, sordera súbita y otras numerosas afecciones.

 

Si quiere saber por qué nuestra cámara hiperbárica Perry Baromedical es la más avanzada cómoda y efectiva de todas, pinche aquí.

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